
¿Con qué agua riegas tus plantas?
Tu Jardín
El agua de lluvia, obviamente, es la ideal para el riego pero resulta muy engorroso obtenerla y no siempre está disponible cuando se necesita. No hay que preocuparse, el agua del grifo resulta adecuada para casi todas las plantas. Lo ideal es dejarla reposar durante una noche en un recipiente para que pierda parte del cloro y adecuarse a la temperatura de la habitación. Si el agua de la zona en que vives es dura, puede formarse con el tiempo una corteza blanca en la superficie de la tierra; no hay que preocuparse, simplemente con desprenderla cada cierto tiempo basta.




